Sobre mí
Soy un desarrollador enfocado en crear aplicaciones para el cliente final, priorizando el diseño, la calidad y la experiencia del usuario. Me apasiona construir productos bien diseñados, optimizados y cómodos de usar, porque creo que una aplicación no solo debe funcionar: también debe transmitir profesionalismo y representar con dignidad a la empresa detrás de ella.
Mi dominio principal está en Java y Android Studio, pero siempre estoy abierto a nuevos desafíos. Actualmente estoy aprendiendo React con bases ya robustas para crear interfaces modernas. Me considero completamente autodidacta y con iniciativa propia: si aparece una herramienta o lenguaje nuevo, lo estudio, lo entiendo y lo aplico sin necesidad de depender de alguien más. Incluso cuando desconozco un framework, soy capaz de crear un producto final de calidad porque aprendo mientras desarrollo.
Mi mayor motor es la pasión. Programar para mí es un don y una fuente de creatividad. Me encanta diseñar interfaces, crear animaciones y trabajar transiciones fluidas, buscando siempre ese acabado que hace que un producto no solo funcione, sino que emocione. No me limito a escribir código: también diseño layouts, íconos, imágenes, assets y todo lo necesario para llevar un proyecto al nivel más alto posible.
Soy ordenado, perfeccionista y detallista. Cuando se me asigna una tarea, la ejecuto con dedicación, y cuando un proyecto me inspira, sigo trabajando incluso fuera de mi horario simplemente porque me gusta. Mi forma de resolver problemas es mediante prueba y error, puliendo cada detalle hasta lograr exactamente lo que busco.
También desarrollo videojuegos, como Sentesia, un proyecto dark fantasy en 3D creado en Unity. No lo hago por monetizar, sino por pasión: quiero ofrecer físicas coherentes, interacciones reales y una experiencia de calidad superior. Mi objetivo es competir con los mejores desarrolladores del país y demostrar que se puede crear contenido profesional que priorice la experiencia del usuario por encima de todo.
En mis tiempos libres disfruto salir, pasear, conocer lugares, tomar tereré y aprovechar el día. Y si queda un poco de tiempo extra, lo dedico a seguir avanzando con mis proyectos personales, porque programar también es una forma de disfrutar.
Mi meta es clara: construir productos que inspiren, sorprendan y se sientan hechos con dedicación desde el primer píxel hasta la última línea de código.